En México, el pozole es lo que se cocina cuando viene mucha gente. Aparece la noche del 15 de septiembre, en las fiestas patrias, y otra vez en Navidad, en los cumpleaños y en cualquier reunión familiar que pida la olla más grande de la casa. Una olla de pozole alcanza para todos, y nadie se apena por servirse otro plato.
El platillo es más viejo que el país. El nombre viene de pozolli, una palabra náhuatl, y en el siglo XVI fray Bernardino de Sahagún ya describía un guiso de maíz que se comía en las fiestas del centro de México. El puerco llegó con los españoles y se volvió la carne más común, aunque el pozole de pollo también es muy socorrido.
El maíz
La base del pozole es el maíz pozolero: granos grandes de maíz seco cocidos en agua con cal. La cal afloja el hollejo y transforma el grano, de modo que, al hervir en el caldo, cada uno se abre por la punta. Por eso se dice que el maíz “florea”. Esos granos suaves y con mordida le dan cuerpo al pozole.
Rojo, blanco o verde
- Blanco, el más sencillo: puerco y maíz en un caldo claro, y el sabor lo ponen los acompañantes.
- Rojo, el que más se asocia con Jalisco. El caldo se pinta y se sazona con chiles secos.
- Verde, el de Guerrero, con tomate verde, chiles verdes y pepita molida. En partes de Guerrero el jueves es pozolero.
Sea del color que sea, el plato llega solo y se termina en la mesa: lechuga o col picada, rábano en rodajas, cebolla picada, orégano seco desmoronado entre los dedos, chile y un chorrito de limón, con tostadas al lado.
Nuestro pozole
El nuestro lleva espaldilla de puerco y maíz pozolero. El puerco es lo clásico, y la espaldilla tiene la grasa y el nervio suficientes para quedar suave después de una cocción larga a fuego lento, mientras le da sabor al caldo. Búscalo en las sopas de nuestro menú. Es una comida completa por sí sola, y si vienes con un grupo, revisa nuestra página de eventos.
Te esperamos
Estamos en 102 McLean Boulevard, Paterson, NJ. Abrimos de martes a jueves y los domingos, de 12 del día a 11 de la noche, y viernes y sábado, de 12 del día a medianoche. Los lunes descansamos.
Las reservaciones son por teléfono al (973) 345-1255, para grupos de cualquier tamaño, y si llegas sin reservación, también te recibimos con gusto. Si prefieres comer en casa, pide tu pozole para recoger en Toast.